Mega-mezquita iraní en Finlandia

04/Jun/2012

The Jewish Press.com, Soeren Kern

Mega-mezquita iraní en Finlandia

Por: Soeren Kern
Originalmente publicado por Gatestone Institute – http://www.gatestoneinstitute.org
29 de mayo 2012
Una nueva mega-mezquita ha sido inaugurada en Helsinki, la capital finlandesa. A diferencia de la mayoría de las mezquitas en Europa, que corresponden a los musulmanes sunitas, la mezquita en Helsinki pertenece al Islam chiíta. La mezquita de Helsinki ha sido financiada por la República Islámica de Irán; sus críticos dicen que los teócratas de Teherán van a utilizar la mezquita para establecer un centro de reclutamiento para el grupo militante chiita Hezbolá en Europa.
Las dimensiones de la nueva mezquita son enormes para los estándares finlandeses. La mega-mezquita de 700 metros cuadrados, situada junto a la estación de metro en el distrito oriental de Helsinki de Mellunmäki, cuenta con una sala de oración para 1.000 fieles. La mezquita ha sido construida por la Fundación Ahlul-Bayt, un grupo chiíta radical de cabildeo y proselitismo político dirigido por el gobierno iraní. Ahlul-Bayt ya dirige alrededor de 70 centros islámicos en todo el mundo, teniendo como objetivo principal la promoción de los puntos de vista religiosos y políticos de los radicales islámicos en Irán.
Ahlul-Bayt se opone a todas las formas del Islam que compitan con la dictada por los teócratas de Irán: la organización ha hecho un llamamiento a la persecución de los musulmanes sunitas, sufíes y alauitas, así como de todos los musulmanes seculares y moderados. La organización también se opone abiertamente a la integración de los inmigrantes musulmanes en las sociedades de acogida.
Ahlul-Bayt se centra especialmente en la difusión de la ley islámica (sharía) más allá del Oriente Medio; sus centros en África y Asia, por ejemplo, han sido utilizados para radicalizar a las comunidades musulmanas allí existentes. En un típico acuerdo quid-pro-quo la organización ofrece dinero a los pobres, que luego se convierten en musulmanes chiítas y están sujetos a la formación religiosa por parte de imanes respaldados por Irán. El grupo ha sido prohibido en al menos una docena de países.
En Europa, las mezquitas Ahlul-Bayt suelen presentarse al público en general como centros de actividades culturales y deportivas; sin embargo, en la práctica a menudo son utilizadas por la inteligencia iraní para controlar a los iraníes que viven en el extranjero y para acosar a los disidentes.
En Alemania, por ejemplo, la mezquita del Imán Alí en Hamburgo ha sido relacionada con el asesinato, en septiembre de 1992, de cuatro dirigentes del Partido Democrático Kurdo de Irán en el restaurante Mykonos de Berlín.
En Gran Bretaña, la mezquita de Beit Ahlul-en Londres estuvo involucrada en amenazas de muerte contra el escritor británico-indio Salman Rushdie. La mezquita ha sido utilizada también para reclutar terroristas y para espiar a los exiliados iraníes que viven en Inglaterra y Gales.
En Dinamarca, el ayuntamiento de Copenhague acaba de autorizar a Ahlul-Bayt para construir la primer «Gran Mezquita» oficial en la capital danesa. La mega-mezquita, que tendrá una enorme cúpula azul, así como dos minaretes, es de un diseño arquitectónico que se destacará por sobre las edificaciones de baja altura de Copenhague.
El hombre que será el  imán principal de la nueva mezquita en Copenhague, Mohammed Mahdi Khademi, es un ex oficial del ejército que dirigió el departamento de ideología del Cuerpo de Guardias de la Revolución de Irán hasta el año 2004, cuando fue escogido personalmente por el régimen iraní para mudarse a Dinamarca. Muchos exiliados iraníes creen que Khademi mantiene estrechos vínculos con la inteligencia iraní y temen que la nueva mezquita será utilizada en su contra.
Aunque los críticos de la mega mezquita de Helsinki han advertido que el edificio será utilizado por el régimen iraní para reclutar jóvenes musulmanes inmigrantes impresionables para el servicio de Hezbolá, los políticos finlandeses han tomado la mezquita chiíta como un símbolo de progreso multicultural.
Según la revista Egipt Today, el multiculturalismo de Finlandia la ha convertido en un paraíso para la inmigración musulmana, no sólo para los musulmanes chiítas sino también para los musulmanes sunitas rivales.
En un artículo titulado «Bienvenidos a Finlandia,» en Egipt Today se escribe:
«Tara Ahmed, una mujer de 25 años de edad, kurda, llegó con su esposo a Finlandia hace siete años para trabajar. «Se nos ofrecen una gran cantidad de servicios», dice. «Durante mi estadía de siete años, jamás he tenido un caso de acoso, un asalto, o algún tipo de discriminación.» Como la mayoría de los inmigrantes, Ahmed y su marido aprovecharon las lecciones gratis de lengua finlandesa ofrecidas por el gobierno, que paga a los inmigrantes € 8 por día por asistir. El gobierno provee a los inmigrantes con una casa gratuita, atención médica para su familia y educación para sus hijos. Además, reciben un salario mensual de € 367 por adulto para cubrir sus gastos hasta que empiecen a ganarse la vida. El gobierno puede pagar por estos servicios debido a un régimen impositivo progresivo, que en ocasiones puede exceder del cincuenta por ciento del ingreso de una persona. Aun así, los funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores expresaron que Finlandia necesita a los inmigrantes y que, a largo plazo, no son una carga para la sociedad. »
Después de la historia que publicó Egipt Today, los inmigrantes musulmanes comenzaron a llegar en masa a Finlandia. En la actualidad hay unos 60.000 musulmanes en Finlandia, que tiene una población total de poco más de 5 millones de personas. Los musulmanes han llegado de Afganistán, Argelia, China, Egipto, Kosovo, India, Irak, Irán, Marruecos, Arabia Saudita, Siria, Túnez, Turquía, Pakistán, Somalia y África sub-sahariana.
La inmigración procedente de Somalia se ha más que duplicado en los últimos años. El periódico Helsingin Sanomat ha informado que la mayoría de los adultos somalíes que llegan a Finlandia son analfabetos, y que el grupo terrorista somalí al-Shabab ha estado reclutando jóvenes somalíes que viven en Finlandia para ir a la guerra contra el gobierno somalí.
Algunos inmigrantes musulmanes en Finlandia han viajado a Pakistán o Somalia para asistir a campamentos de entrenamiento yihadistas; las autoridades finlandesas han reconocido que los somalíes están abusando del procedimiento de reunificación familiar para facilitar el tráfico de seres humanos.
Según un periodista de la Finnish Broadcasting Company, Tom Kankkonen, quien recientemente escribió un libro titulado Islam Euroopassa [el Islam en Europa], Finlandia es también el hogar de varios cientos de fundamentalistas islámicos que se adhieren a la secta extremista wahabita del Islam sunita, que se encuentra en Arabia Saudita. El wahabismo, que no sólo desalienta la integración de los musulmanes en Occidente sino también alienta activamente la jihad contra los no musulmanes, amenaza con radicalizar aún más a los inmigrantes musulmanes en Finlandia, según Kankkonen, que dice que los islamistas operan en comunidades como la Helsinki Muslimikoti [Hogar Musulmán] , la Asociación Iqra y el Foro salafista en Internet.
En respuesta a la creciente amenaza que plantea el Islam radical, el Ministerio del Interior de Finlandia dispuso en diciembre de 2010, que el entrenamiento de personas para cometer actos terroristas se convertiría en un delito penal. La Policía de Seguridad de Finlandia (SUPO) ha solicitado al Parlamento la suma de € 1,7 millones para la financiación de agentes que vivirán en forma permanente en África y el Medio Oriente, para detener a posibles terroristas que quieran viajar a Finlandia.
También hay creciente preocupación por no lograr que los inmigrantes musulmanes ordinarios se integren en Finlandia.
A los niños musulmanes en las escuelas finlandesas, por ejemplo, a menudo no se les permite participar en actividades escolares tales como el canto y el baile, que algunos padres consideran que es anti-islámico. Además, los niños inmigrantes aparentemente juegan a menudo «la carta de la raza» si la solución a un conflicto no les es favorable o si un maestro reprende a un niño.
En algunos casos, padres musulmanes han acosado a los profesores finlandeses, como en el caso de Tuija Rinne, una finlandesa convertida al Islam que también enseña en una escuela de Helsinki. Rinne, que una vez fue el orgullo y la alegría de los multiculturalistas de Finlandia, recientemente se vio obligada a dejar de enseñar un curso sobre el Islam después que padres musulmanes la acusaran de no ser suficientemente musulmana.
Entre otras demandas, los padres musulmanes trataron de forzar a Rinne a cubrirse con ropa compatible con el hijab; también ridiculizaron a Rinne por la enseñanza de clases de danza del vientre en su tiempo libre. Las tensiones fueron desactivadas sólo después que los funcionarios escolares locales cedieron ante las demandas musulmanas y acordaron que a partir de ahora los cursos sobre el Islam serán impartidos exclusivamente por maestros musulmanes inmigrantes y sólo en su lengua materna.
A medida que su cantidad crece, los musulmanes también están exigiendo que el gobierno finlandés les de más mezquitas y salas de oración. En este momento hay 45 mezquitas y salas de oración en Finlandia, la mayoría con sede en Helsinki; la Sociedad Islámica de Finlandia, la organización techo de los musulmanes, dice que son insuficientes y están superpobladas.
En lo que a la nueva mega mezquita de Helsinki se refiere, los musulmanes sunitas dicen que no proporcionará un alivio decisivo para la escasez de espacios de oración en Finlandia, ya que la mezquita servirá únicamente a los musulmanes chiítas. Al igual que en otros países europeos, los musulmanes sunitas en Finlandia tendrán que mirar ahora hacia Arabia Saudí para financiar una mega mezquita sunita, para enfrentar a la mega mezquita chiíta de Irán.
Sobre el autor: El autor es el investigador principal sobre relaciones transatlánticas, del Grupo de Estudios Estratégicos / Strategic Studies Group con sede en Madrid, uno de los “think tanks” más antiguo e influyente sobre política extranjera.